
En el calor de la noche, la luna no tiene sueño
y mantiene la luz encendida hasta el amanecer.
Luna, confidente de la mujer,
¿eres tú? ¿soy yo?.
..aún no trato de comprender.
Me hace un guiño y,
tras tu sonrisa, capté:
"Sigamos de frente, sin retroceder".
Dale un empujoncito al viento y
avísame después,
que en las noches en las que canta la cigarra,
los sentimientos están a flor de piel.
Dame la mano luna
no la sueltes después,
hasta que el cielo brille por su propio ser
y yo, yo pueda volver ❤
Como siempre.
ResponderEliminarExtraordinario.